Travesía Invernal por la Sierra de la Demanda coronando los picos Tres Mojones (1861 m.), La Narrilla (1889m.) Cabeza Rubia (1905m.) Y Mencilla (1932 m)
ÚLtimo día de febrero y nos acercamos a la sierra de la Demanda a subir a la sierra y pico de Mencilla, con idea de disfrutar de una jornada invernal, o lo que es lo mismo: ¡nieve!
Como suele ocurrir cuando visitamos montañas fuera de nuestra provincia, nos toca hacer un largo desplazamiento. Esta vez el bus nos lleva hasta el pequeño pueblo de Iglesiapinta, en un rincón al este de la provincia de Burgos, en las faldas de la sierra de Mencilla, la primera cadena montañosa de la Sierra de la Demanda.
Tras un buen madrugón a las 8:35 ya estamos dispuestos para salir, somos 15 sanbures equipados y dispuestos para una ruta invernal.

Tras un breve titubeo dentro del pueblo arrancamos por una pista hacia el noreste, a veces transformada en riachuelo por la gran cantidad de agua que baja de la sierra. El comienzo es un paseo, pero pronto cruzamos el arroyuelo de Las Rozas, enfilamos hacia el este y la pista comienza a ganar pendiente, con el sol ya alto deslumbrándonos al frente.
Al rato tenemos que parar para comprobar la ruta, alguna de las pistas recién trazadas para el aprovechamiento maderero nos hacen dudar, son demasiado nuevas para aparecer en nuestros mapas.
Seguimos con nuestro caminar siempre en ascensión y hacia el este, pista arriba; tras un nuevo titubeo al llegar a un cruce de pistas, encontramos a la derecha una escondida senda hacia el interior del hayedo que nos "saca" a los pocos metros al claro de un cortafuegos. Aquí viramos al norte remontando por esta "gran avenida" que nos llevará a la primera cumbre del día. La subida por el cortafuegos como siempre es durilla, y es donde empezamos a pisar por primera vez la nieve.
Alcanzamos resoplando el final del cortafuegos y nuestro primer pico del día: cabeza Lechar (también lo encontramos como Cabeza Vellosa) a 1771m. En el alto se abren ante nosotros hermosas vistas de la sierra de la Demanda en su vertiente burgalesa, con el San Millan y el Trigaza contundentes al fondo, cubiertos por la bruma y por la nieve.
Es buen momento para el almuerzo, juzgamos... ¡pues no se hable más! mochila a tierra, bocatas, algo de fruta.. y que no falte el vino.
Terminadas las viandas y saciado el estómago, avanzamos las siguientes dos horas siempre en dirección oeste, "cumbreando" en una sucesión de picos y collados, y más picos y collados, hasta alcanzar el final de la sierra unos 4 kilómetros más adelante, en lo alto del pico Mencilla.
La cara suroeste de la sierra está libre de nieve, pero es abundante en la cara noreste, acumulándose casi 1 metro en los collados. Avanzamos despacio procurando no hundir nuestras botas en la nieve... vamos hollando en sucesión el alto de los Tres Mojones, el Cerro de la Narrila, el Morro de Cabeza Rubia... hasta que por fin coronamos el pico de Mencilla, la mayor elevación de la sierra a 1932 m. Hemos de decir que disfrutamos de una mañana magnífica, soleada, sin apenas viento, incluso en la cumbre.
En el pico Mencilla nos arrejuntamos e inmortalizamos en una foto de grupo, y sin prisa por terminar nuestra aventura al rato volvemos a arrancar. Por una vez vamos sobrados de tiempo y nos permitimos el lujo de hacer varias interrupciones para deleitarnos con el entorno y las montañas en derredor, intentando adivinar los picos que se yerguen poderosos en la lejanía.
Tras bajar al collado de la Mencilla, giramos en dirección norte, rectos hacia el valle del río Arlanzón y Pineda de la Sierra. La bajada es algo nerviosa por la mucha nieve acumulada, que nos obliga a dar pasos atentos y juciosos evitando resbalar y acabar culo en tierra.
Y al rato llegamos sin mayor percance a la zona recreativa de Esteralvo... ya el grupo se ha desperdigado y cada cual va llegando a su ritmo a la estación de esquí y "complejo" de Valle del Sol.
En al amplia esplanada ya nos espera puntual el bus. A la izquierda el imponente edificio de la Estación de Esquí, que hoy alberga un restaurante. Enfrente y a la derecha tenemos la ladera que baja abrupta desde la sierra justo desde el pico Mencilla, con los restos de las intalaciones de esquí ya en desuso. Rodea el conjunto un pinar que antes fue hayedo, limpiado en su día para las obras de la estación de esquí y que poco a poco ha sido colonizado por los pinos.
Nos quitamos las botas, cambiamos y acicalamos. ¡Y al restaurante! Aún nos sobra tiempo para tomar tranquilamente una cerveza y comentar las mejores "jugadas" del día.
Y a las 3 nos sentamos a comer en el amplio salón, disfrutando de la típica por estas tierras "olla podrida" que después del esfuerzo nos sabe a gloria, como aquel abril de 2024 en el restaurante La Casona en Pineda de la Sierra, tras subir nuestro querido y a la vez odiado pico San Millán.
Otra más para la mochila! Y no será la última invernal antes de la primavera.
¡Salud y montaña!
D Alonso febrero 26





