Hasta Siempre Miguel Ángel Esteban Gómez "Tachen".
Saluda a Charli y Alberto en las alturas. Siempre en el recuerdo.
Asociación Cultural Universal Deportivo Ecologista San Esteban de Gormaz - El Burgo de Osma, Soria
Hasta Siempre Miguel Ángel Esteban Gómez "Tachen".
Saluda a Charli y Alberto en las alturas. Siempre en el recuerdo.
Llega el sábado y de nuevo tremendo "madrugón" para "enrolarnos" en otro largo viaje y una nueva aventura: 15 sanbures partimos desde San Esteban a las 6:30h -bastante puntuales todo hay que decirlo-, hacemos escala en el Burgo de Osma primero y Abejar -Abejoooooooorrrr, perdón por el chiste- después para recoger a los compañeros que faltan y... camino de Montenegro de Cameros por Vinuesa.
El día amanece nublado y amenaza lluvia -de hecho nos sorprende un buen chaparrón por el camino, antes de llegar a Abejar, -Abejoooooorrr, otra vez!-, pero con temperatura ideal para un mes de junio; de nuevo podemos decir con decisión: ¡"Hace un día espléndido ©"! para la aventura excursionista. La jornada por los montes Soriano-riojanos nuevamente promete.
Tras el largo viaje, llegados a Montenegro temprano y sin contratiempos, nos preparamos con calma para la etapa. Salimos a las 8 07h atravesando el pueblo, donde no se oye un alma... subimos por sus empinadas calles rumbo sur oeste: desde lo alto del pueblo echamos la mirada atrás, nos espera un tramo de prácticamente 1 hora a y media de continua subida hasta el alto de los Berezales, que nos tomamos con relativa calma dado lo largo de la jornada que nos espera.
El tiempo como decimos es amable en las primeras horas del día; el cielo está encapotado, se "huele" la humedad y las nubes al norte amenazan descargar un buen aguacero sobre nosotros. La impresión es que el día se puede torcer...
Son las 9h 30 minutos y por fin hacemos cima en el alto de los Berezales (1786m). En el último tramo de la subida nos cruzamos con unos caballos curiosos que trotan por estas alturas buscando pasto. Pasan junto al grupo, quizá esperando a recibir algún "regalo" que llevarse a la boca.
Aqui hacemos la primera parada del día y desde la altura ganada oteamos el Sistema Ibérico. En dirección sur vemos cercano el Urbion, al norte y más próxima la imponente mole de la Cabeza del Santo, más a lo lejos creemos ver el San Millán...
Continuamos en dirección norte, en un contínuo sube-y-baja por la llamada sierra de las Hormazas, poblada de una extensa alfombra de arbustos pero pelada de arboles. Vamos pisando los pastos veraniegos de la zona más septentrional de la Cañada Real Galiana.
Son poco más de las 10h cuando cruzamos el límite provincial -y autonómico- entre Soria y La Rioja, está dividido por una valla cuya probable función es la de evitar el paso de animales.
Y poco después tomamos aire para encarar la exigente subida al Cabezo del Santo -1858m-, con algo más de 200 metros de desnivel.
El grupo se estira, cada cual sube a su ritmo... desde el sur se llega a una falsa cumbre pedregosa: al alcanzarla se ve que el pico se encuentra unos cientos de metros más allá.
Vamos llegando poco a poco al pico y sin prisa, los sanbures nos acomodamos aquí y allá para charlar, descansar y "atacar" el merecido almuerzo.
El descanso en la cima del Cabeza del Santo se alarga unos buenos 45 minutos, foto de grupo incluida. Juzgamos que vamos "bien" de tiempo; el día está completamente despejado y ya aprieta el calor. Nos lo tomamos con calma... Por fín nos ponemos de nuevo en marcha, bajando por la cara sureste y girando 45 grados al noreste para buscar el barranco de Morcarizas.
La bajada por el barranco no es especialmente complicada, vamos siguiendo una clara senda con algún pequeño destrepe. Cruzamos el riachuelo para ir por la margen derecha del barranco. Aquí la senda elegida nos desvía ligeramente del "track" que seguimos, subiendo por la ladera. Hemos ganado demasiada altura dejando el barranco unos metros más abajo. Tras una momentos de deliberación decidimos rectificar buscando de nuevo el fondo del barranco. A los pocos minutos llegamos de nuevo al curso del arroyo, aprovechamos para refrescarnos un momento en el agua que baja fresquita y continuamos "barranco abajo" ya sin pérdida
El camino se desvía a la derecha y ganamos altura a la vez que trazamos un semi-círculo. Estamos en la parte alta del cañón entre los barrancos de Morcarizas y Berrinche, con sus imponentes paredes de 100 metros de caída. En la cornisa de enfrente vemos unos buitres que remontan el vuelo. El pueblo de Brieva se ve lejos al oeste.
Pero nuestra ruta continúa en dirección este por la parte alta del cañón, a los pocos metros va de nuevo en caída hacia la depresión del río Berrinche. Cruzamos al otro lado del riachuelo y remontamos un corto tramo en fuerte pendiente, ganando altura hasta alcanzar las tenadas de la escalera.
Son ya las 2 de la tarde, el sol está alto en el cielo, el calor nos tortura desde hace ya un buen rato y estamos más con la cabeza en el descanso y la comida -y las cervezas- que en seguir de ruta. Pero todavía hay ocasión para maravillarnos con el paisaje: el paraje de las tenadas de la escalera nos ofrecen unas magníficas vistas del comienzo del cañón, el amplio camino escalonado "serpentea" salvando suevemente el desnivel de la bajada ... a nuestra derecha una fuente curiosamente vallada y cerrada a los visitantes. Encaramos ya el final de la ruta por una amplia y polvorienta pista y en aproximadamente 2 kilómetros ya entramos en Brieva de Cameros.
Bonito pueblo encajonado en la sierra de Castejón y donde confluyen el truchero Brieva y el Berrinche, al que ya hemos acompañado. Según la Wikipedia tiene apenas 40 habitantes aunque nuestra sensación es que hay bastante más población, quizá por ser fin de semana. De lo póco que podemos ver en la breve visita, llaman la atención las casas hidalgas y la casona y jardines del Marqués. Empedrado y ajardinado, estupendamente conservado... Último pueblo en preservar la actividad de la transhumancia.
Y en el bar de las "Escuelas", tras las necesarias cervezas para "aplacar" la terrible sed acumulada, Inés y Sergio nos ofrecen una estupenda y abundante comida que nos repone las fuerzas gastadas -excelentes los caparrones con un delicioso tocino que se deshace en la boca!-. Y tras la comida y sobremesa, un breve paseo por las calles de Brieva... y ya toca regresar -con buen ánimo- de nuevo a nuestras localidades (en un nuevo largo viaje de vuelta)
Rozando el final de la primavera aunque el verano ya ha llegado... Otra ruta completada y disfrutando de los espectaculares parajes de Cameros!
D Alonso julio 26
Un mes y 2 días después de la ruta entre Arbujuelo y Somaen, donde hoyamos una vez más el Sendero Ibérico Soriano GR-86, nos vamos "en diagonal" a la otra punta de la provincia, al muy conocido y visitado -con frecuencia también por nosotros- paraje de Castroviejo
Y toca otro "madrugón" aunque esta vez lo es menos: puntuales a las 7 nos presentamos 8 Sanbures, somnolientos, motivados y colocados en el bus camino del Burgo, donde recogemos a los 3 restantes; y de ahí carretera a Duruelo y más allá a Castroviejo.
Llegados a Duruelo nos desviamos hacia Castroviejo pero no paramos en el aparcamiento; el bus se aorilla para "descargarnos" apenas medio kilómetro más allá. Nos pertrechamos diligentemente para la nueva ruta. La temperatura es ideal, no hay nubes en el horizonte, ¡"hace un día espléndido ©"!: la jornada de montaña promete.
Enseguida nos adentramos en el tupido bosque que nos envuelve con sus sombras resguardándonos del sol, que ya "pega" de buena mañana. Encaramos una subida exigente para empezar, zigzagueando entre los pinos, preludio y "aviso" de lo que nos espera el resto de la jornada.
Tras media a la sombra del pinar la senda nos saca a cielo abierto y nos topamos con el primer "hito" del día: la cueva de Covagrande, oblonga y profunda y situada en la base de un enorme bloque de piedra caliza. En el interior resto de deposiciones ovejiles sugieren un uso frecuente como majada.
Continuamos en ascenso hacia el noroeste rodeando la gran afloración de roca hasta salir a una pista de tierra que a los pocos metros nos lleva hasta el puente de los Covernantes que salva el río Triguera. El terreno boscoso es "rompepiernas" y da poca tregua. Cruzamos el puente y al otro lado el "track" nos lleva por una senda río arriba, atravesando una zona "recreativa" algo escarpada hasta alzanzar el segundo "hito" del día: la cueva de Covernantes. Esta segunda gruta también en la base de un gran bloque de piedra caliza es en forma de tunel, pasamos al otro lado y tras "asomarnos" al cauce del río, estimamos conveniente subir por una oportuna escalera de madera al mirador. Nos encotramos en una enorme "esplanada de roca" que nos ofrece unas privilegiadas vistas de la cuenca del río Triguera. Seguimos esplanada arriba, hacia el norte, pero a los pocos metros nos damos cuenta que por ahí no hay salida fácil. Deshacemos nuestros pasos de nuevo escalera abajo y encontramso un sendero que discurre subiendo por la cuenca del Triguera, adentándronos de nuevo en el pinar en dirección norte.
Son las 11:00h aproximadamente y alcanzamos el punto más alto de la ruta a poco más 1600 m de altitud. El ritmo es lento por la orografía del terreno, el calor y la dificultad de avanzar por un bosque denso lleno de matorrales. Llevamos 2 horas de caminata, vamos algo agotados y el subconsciente nos dice "almuerzo".
Salimos al fin a un claro del bosque, a otra "prominencia" de roca caliza de nombre Peña Piquillo. Allí encontramos un sitio cómodo y a la sombra para esperado y reconstituyente almuerzo. El paraje no se elije al azar: justo a unos metros se encuentra la Peña el Vaso, un ancho pilar de piedra coronado por un sombrero en forma de cono invertido. Un "capricho" de modelado kárstico.
Tras el almuerzo y visita a la Peña el Vaso -donde hacemos la usual foto de grupo- continuamos nuestra marcha: son ya las 12:30h ¡Nos alcanza el mediodía y apenas hemos hecho la mitad del recorrido!
Entramos de nuevo al bosque y el camino ya va en claro descenso. El comienzo de este tramo saliendo de Peña Piquillo es pronunciado y a estas alturas de la ruta un castigo para nuestras torturadas rodillas.
Desembocamos al rato a una ancha pista junto a una explotación ganadera, nos vemos escoltados a ambos lados del camino por vacas que pastan tranquilamente mientras nos vigilan al pasar.
Estamos a pocos metros del cartel que nos anuncia el cuarto hito del día: la necrópolis de Cuyacabras, que todo el que pasa por aquí está "obligado" a visitar. Casi 200 tumbas excavadas en roca arenisca, todas orientadas a la salida del sol, avivan nuestra imaginación. Valoramos el esfuerzo que debió suponer tallar la roca con las rudimentarias herramientas de hace mil años.
Tras dejar atrás la necrópolis la senda y las señales nos llevan al Eremitorio Rupestre de Cueva Andrés, que nos deja algo decepcionados al encontrar sólo una enorme roca donde se supone había una cueva arreglada en vivienda de eremita.
Sin mucha demora continuamos. El tramo hasta salir de nuevo a la pista de tierra es una pronunciada cuesta que nos obliga a un nuevo sofocón. Nuestro caminar ya es "cansino" por el calor y los kilómetros acumulados: toca hacer alguna que otra parada buscando la sombra.
Más adelante la senda se bifurca en dos y no tenemos claro que camino tomar. Ya se ve Regumiel de la Sierra al fondo. Nos cruzamos con un rebaño de cabras, que deben ser frecuentes por aquí y tras un pequeño "destrepe" salimos de nuevo a una senda que desemboca en otra pista que ya nos conduce sin "fallo" al área recreativa de Revenga. Al lado del camino está la necrópolis de Revenga, que dejamos sin ver por falta de tiempo. Son más de las 3 de la tarde y ya vamos tarde a nuestra cita con el restaurante.
En el prado de Revenga terminamos nuestra aventura: la oportuna fuente junto al parking es el sitio perfecto para quitarnos el polvo del camino, refrescarnos y cambiarnos. Al rato subimos de nuevo al bus, camino de Duruelo de la Sierra y al restaurante Torreblanca, al que tantas veces hemos ido cada vez que visitamos la zona y que ha sido reformado recientemente. Allí nos espera una contundente y reanimadora comida que nos sirven presta y atentamente. Es el remate ideal a nuestra aventura por los pinares soriano-burgaleses.
Otra más para la mochila! Baño de naturaleza en plena primavera que ya "huele" a verano.
D Alonso mayo 26
Hoy, 21 de marzo de 2026, damos la bienvenida a la primavera realizando una exigente y espectacular travesía invernal.
Vamos primero con los "fríos" datos de la aventura
Gracias a las recientes precipitaciones en forma de nieve en cotas a partir de 1500 metros de altitud, nuestras montañas próximas lucen como una auténtica postal invernal. Los sanbures aprovechamos pues estas nieves del final del invierno para montarnos la ruta que aquí se relata por la sierra de La Cebosa, por supuesto para disfrutar de estos bellos parajes ahora nevados pero también para sensibilizarnos con el monte devastado por el incendio del pasado 25 de septiembre.
Y allí nos dirigimos en esta agradable mañana después de otro considerable madrugón puesto que, aunque la Sierra de Ayllón está próxima, nos vamos hasta la localidad alcarreña de Peñalba de la Sierra, y para llegar allí la carretera de montaña es tortuosa y requiere de una conducción tranquila. Nos dirigimos de Peñalba de la Sierra, como decimos, aunque el bus nos deja a escasos dos kilómetros antes de llegar al pueblo, en el puerto de homónimo nombre.
Desde este punto iniciaremos la andada siguiendo el cordal de la sierra e iremos coronando las sucesivas crestas… Cerro Peñalba, Morra del Segoviano, Cabeza Zarza, La Cebosa, El Rocín y Torre del Rayo, hasta hacer cumbre en el Pico Lobo, que con sus 2276 metros de altitud es la montaña más alta de Castilla-La Mancha.
ÚLtimo día de febrero y nos acercamos a la sierra de la Demanda a subir a la sierra y pico de Mencilla, con idea de disfrutar de una jornada invernal, o lo que es lo mismo: ¡nieve!
Como suele ocurrir cuando visitamos montañas fuera de nuestra provincia, nos toca hacer un largo desplazamiento. Esta vez el bus nos lleva hasta el pequeño pueblo de Iglesiapinta, en un rincón al este de la provincia de Burgos, en las faldas de la sierra de Mencilla, la primera cadena montañosa de la Sierra de la Demanda.
Tras un buen madrugón a las 8:35 ya estamos dispuestos para salir, somos 15 sanbures equipados y dispuestos para una ruta invernal.

Apenas 2 semanas después de la exitosa XVI Ovochorizada Matanza'25 -ya sólo nos quedan 3 localidades por visitar: las Quintanas Rubias de Abajo, Atauta y la propia San Esteban-...
Como siempre el fin de semana anterior a la Navidad y como siempre la penúltima aventura del año... nos lanzamos a la conquista del pico Urbión y hacemos nuestra estelar representación del Belén Viviente.
Ruta social de dificultad baja – 13,1 km
Por motivos ajenos a nuestra voluntad (celebraciones varias, eventos ineludibles y otros compromisos), arrancamos el presente curso montañero 2025/2026 con cierto retraso en la programación de actividades. Y será el 1 de noviembre, día de Todos los Santos, la fecha fijada para la primera ruta senderista y como no podía ser de otra manera la hemos titulado: Ruta de la Ánimas.
Ya sabéis que nos gusta relacionar nuestras actividades con todo tipo de acontecimientos culturales que se celebran en nuestras comarcas y provincia... pues bien, con la presente ruta, pateando por lugares emblemáticos que aparecen en la leyenda “El Monte de la Ánimas” de Gustavo Adolfo Bécquer, pretendemos recordar la obra del escritor romántico y a su vez aportar nuestro granito de arena en apoyo a la declaración de la Fiesta de la Ánimas de Soria como Bien de Interés Turístico Nacional.
Ruta social de dificultad baja - 15,5km
Caracena es posiblemente la localidad que más veces hemos incluido en nuestras actividades. Siempre mantenemos el dicho de que en Caracena, pueblo y emblemáticos paisajes, nació y se gestó SanBur.
En su bar restaurante, ahora con el muy apropiado nombre de “Nuestra Tierra”, se redactaron los estatutos de la Asociación Deportivo-cultural y Club de Montaña ACUDE SanBur.
Corría el año 2005 y aunque bien es cierto que esa es la fecha en la que SanBur figura inscrita en el Registro de Asociaciones y Clubes de Castilla y León, comenzó a gestarse bastantes años antes… para ello nos tenemos que remontar al año 1992 ¡posiblemente impulsados por la ilusión olímpica!
Caprichosa y curiosa fue la climatología de los primeros días del mes de mayo… con efecto “margarita”, es decir un día de buen tiempo – si – y otro de chubascos – no –. Los astros se volvieron a aliar con nosotros, junto con Gea, que seguro nos ayudó en la Sierra del Moncayo, y Gaia, que lo hizo con los que cumplían en tierra de pinares con el simbólico rito ancestral de “pingada de mayo” y con los que por allí disfrutábamos del monte y de las tradiciones. Pleno de “sol y buen tiempo” en nuestras actividades.
Para conmemorar el Día Internacional de las Montañas, el Ayuntamiento de Ágreda junto con el Club de Montaña "Amigos del Moncayo" organizaron el primero de mayo un ENCUENTRO DE MONTAÑEROS con una atractiva jornada senderista, gastronómica y cultural.
Una docena de miembros de SanBur acuden a esta atractiva convocatoria en la mítica sierra del Sistema Ibérico.
Jornada muy completa de convivencia entre montañeros. Recibimiento en las faldas del "monte Cano" para vivir y disfrutar de la montaña con...
Atentamente,
Fdo.: El Capitán.
Dificultad baja - 18,8 km
Que suerte la nuestra, después de un mes muy lluvioso, deja de llover justo cuando tenemos programada una ruta. Día 29 de marzo, ruta social transitando por la G.R.86 – Sendero Ibérico Soriano – en el tramo que comprende desde Miño de Medinaceli hasta Arbujuelo pasando por las localidades de Medinaceli y Salinas. Como siempre mucha naturaleza, mucha historia y mucho… mucho arte – Roma, Islam, Renacimiento… – y algo de literatura con el Poema de Mio Cid. Como colofón, comida rito-gastronómica con un gran anfitrión: Dioni.
Treinta y nueve sanbures se animan a participar en esta primera ruta primaveral, ruta marcada de carácter social con 14 kilómetros y pico de recorrido que al final se convirtieron, para no perder la costumbre, en 18 y poco. Toca madrugar para desplazarnos en bus hacia el extremo sureste de la provincia.
sábado 22: 18,8km de montaña
altimetría: +1110m -1110m
domingo 23: 12,5km de montaña
altimetría: +589m -589m
Ante las abundantes nevadas de primeros de febrero, decidimos programar para los días 21, 22 y 23 del mes corriente un completo fin de semana de actividades ¿invernales? en la Sierra del Moncayo.
De nuevo Meteoro se vuelve a reír de nosotros y diez días antes de nuestra cita con la montaña fija un potente anticiclón en toda España que provoca la casi total desaparición de la nieve en toda la sierra. Parece ser que el cambio climático tiene completamente despistadas a Gea, Gaia, La Mari y Pachamama.
El viernes por la tarde nos desplazamos con rumbo a la localidad de Beratón, pueblo con mucha historia y también con muchas “historias” que os iremos desvelando. Está situado en la falda sur de la Sierra del Moncayo y a una altitud de 1395 metros… nada más llegar el cierzo nos da el primer aviso. La Ermita de San Roque está completamente equipada y esa noche disfrutamos de sus dependencias cenando en el salón al calor de la chimenea. Van discurriendo las horas en un ambiente muy montañero, como si en un refugio de alta montaña estuviésemos, con conversaciones al uso – concretando rutas e itinerarios a seguir, comentarios sobre el tempero, etc – y alguna que otra partida de cartas.
11,3km de montaña
altimetría: +640m -640m
Sábado 18 de enero de 2025, en principio un buen día para programar y realizar una actividad invernal en montaña, máxime cuando la zona ya estaba cargada de nieve y las previsiones meteorológicas alertaban de una copiosa nevada, entre 30 y 40 centímetros, en la Sierra de Urbión los días previos a la cita. Pues llegó el día de autos y potente anticiclón con ausencia total de nieve puesto que el viento se llevó la existente.
Son las ocho y media de la mañana, el bus nos deja en las proximidades del refugio de la Fuente del Berro desde donde se inicia la ruta que vamos a seguir. Con frío pero muy ilusionados iniciamos la ruta. Agustín ha hecho bien los deberes, se ha descargado los tracs y además ¡y es de agradecer! realizará la función de sherpa guiando al grupo durante toda la jornada.
Reseña a modo de teletipo de la ruta social navideña realizada el pasado viernes 27 de diciembre, última excursión de 2024
23 prestigiosos miembros del Club de Montaña y Asociación Cultural ACUDE SanBur acuden al lugar y hora citados para la realización de la última actividad del año. La Agencia Estatal de Meteorología ya nos había alertado de posibles bancos de niebla en toda la cuenca del Duero y en especial en la provincia de Soria… total que durante casi todo el recorrido estuvimos envueltos en una densa nívola que calaba los huesos y lo peor de todo no nos dejó disfrutar de nuestro anhelado y merecido almuerzo.
A modo de teletipo, hacemos una breve reseña de la penúltima excursión de 2024. Como siempre cumplimos con la tradición de ascender al pico Urbión. visitar el nacimiento del Duero y representar nuestro "particular" Belén Viviente.
Hacemos nuestra acostumbrada travesía desde la Laguna Negra al pico Urbión, fuentes del Duero y bajada a Castroviejo. Las previsiones no eran muy halagüeñas, pero afortunadamente disfrutamos de un magnífico día soleado y sin apenas viento. La subida inicial al mirador de la Laguna Negra es algo dificultosa por la presencia de hielo que nos obliga a caminar extremando las precauciones, aunque el resto de la ruta la hacemos sin mayor dificultad.
Aproximadamente a las 11 coronamos el Urbión y una hora más tarde, tras el almuerzo, representamos con la motivación de siempre nuestro particular Belén Viviente, a pesar del escaso público. Este año nos hemos topado con menos montañeros en la cumbre y alrededores. De ahí bajada al nacimiento, donde bautizamos en las gélidas aguas del Padre Duero a los "novatos" David y Roberto. Y ya continuamos sin prisa Duero abajo hasta el paraje de Castroviejo, fin de nuestra excursión. Allí nos recoje el bus para llevarnos a Duruelo, a comer y recuperar fuerzas en el restaurante Rómulo, como el año pasado.
Y no olvides que entra la nochebuena y el fin de año, tendremos nuestra también tradicional ruta social navideña, desde Tardelcuende a Almazán, con villancicos incluídos...
Y como siempre...
desde el Club de Montaña SanBur os deseamos una muy
D Alonso diciembre 24
Antepenúltima excursión de 2024. Ya casi entrando en el último mes del año disfrutamos de una agradable ruta de otoño tardío por los bosques y montes de la Sierra de Guadarrama.
El bus nos deja a las afueras de Prádena y el comienzo es dubitativo, pues nos despistamos un momento y perdemos el track que seguíamos. Sin demora corregimos el "error" moviéndonos unos metros monte a través. De sopetón nos encontramos de lleno metidos en el acebal de Prádena que además es hayedo: junto a los vistosos acebos nos topamos con portentosos ejemplares de hayas.
Continuamos pista arriba por la umbría de la cara norte de la sierra hacia la cuerda de la misma. Subimos sin hacer mucho "gasto", a paso cómodo y en animada conversación.
Pronto alcanzamos la cuerda de los montes Carpetamos a la altura del puerto de la Acebeda. Y para continuar nuestro camino giramos a la izquierda, descubriendo al momento una pista en dirección este. El día ha salido espléndido, va sobrando la ropa y paramos para quitarnos capas, la temperatura primaveral no parece anunciar el invierno. Son ya las once de la mañana y sabiamente decidimos hacer la parada para el almuerzo, justo en el alto o pico del Gargantón.
Y tras almorzar tranquilamente y recuperar fuerzas seguimos cresteando en dirección norest. La pista discurre por la cuerda de la sierra arriba y abajo, haciendo la típica "montaña rusa".
No tardamos en alcanzar el pico Colgadizos que queda unos metros a nuestra derecha, cumbre más alta de la jornada (1833m). Nos entretenemos unos minutos a tomar la acostumbrada foto de grupo y de nuevo nos incorporamos a la pista. Al poco rato bajamos por un tramo de cortafuegos en abrupto descenso.
La pista se adentra en un pinar y continua zigzagueando para salir al rato a cielo abierto en el paraje de Los Llanos, ya muy cerca del puerto de Somosierra. Nos llama la atención -difícil no advertirlo- una curiosa estructura metálica en forma de platillo que, tras especular cual pudiera ser su origen y función, averiguamos -gracias a una rápida busqueda en el oráculo (Google)- que se trata de una instalación que sirve al guiado de aviones.
Son cerca de las 2 de la tarde. Finalmente la pista vira hacia el sur, ya estamos muy cerca del pueblo y puerto de Somosierra. Casi llegando nos detenemos un momento a observar a un numeroso grupo de milanos reales que vuelan nerviosamente en círculos.
Llegamos enseguida a Somosierra, nuestro destino para el día de hoy. Cruzamos por encima del túnel de la autovía y entramos al pueblo junto a la ermita de Nuestra Señora de la Soledad. Inmediatamente "localizamos" nuestro restaurante el "Puerto de Somosierra". Ávidos de sed, entramos a tomar unas rondas de "fresquitas" antes de disfrutar de una estupenda comida con variedad de primeros y segundos, que nos sirven diligentemente.
Otra experiencia más para la buchaca. Ruta asequible acompañada por un espléndido día de otoño, que nos viene de perlas para "conectar" con las actividades de invierno que vendrán las próximas semanas.
Y ya entrados en diciembre el invierno parece haber llegado, esperemos encontrar la nieve en nuestra tradicional cita navideña con el pico Urbión, que tenemos programada para el penúltimo sábado del año. Y entra la nochebuena y el fin de año, tendremos nuestra también tradicional ruta social navideña, desde Tardelcuende a Almazán, y con villancicos incluídos... ¡Salud y montaña!
D Alonso noviembre 24
Tercera excursión de 2024, tras la agridulce caminata por el Cañón del Boj, donde el inundado cauce del río nos obligó a abandonar el track previsto y buscar una alternativa por terreno "seco" y la satisfactoria experiencia por la Sierra Pobre de Madrid, donde subimos los picos Peña Negra y Mondalindo en un día inmejorable. Una de cal y otra de arena para comenzar el año.
Y ahora, 5 años despues de nuestras traumatica experiencia en el monte San Millan, volvemos para conquistar nuestra montaña maldita, no sin un un intento fallido en el mes de enero por aquel inoportuno temporal de nieve. Pero esta vez la buena fortuna estuvo de nuestro lado.
Esta vez, con idea quizá de invocar a la buena suerte, hicimos la ruta en sentido contrario a la primera: en dirección suroeste, de La Rioja a Burgos, de Pradoluengo a Pineda de la Sierra.
Salimos poco antes de las 9 de la mañana desde el aŕea recreativa de Zarcía, tras un largo viaje de casi tres horas: 20 motivados sanbures a la conquista de la cima de Burgos.
Ya desde el principio el terreno se vuelve exigente: no en vano remontamos el caudaloso arroyo de Altuzarra que discurre por el barranco del mismo nombre. Pero el sofocón tiene su recompensa, caminamos atonitos por un frondoso hayedo de imponentes ejemplares,encontrando al frente varias altas cascadas, de aguas bravas y estruendosas. Un acierto como digo al hacer la subida en este sentido, al caminar río arriba y con los saltos de agua de frente.
Fueron dos horas de dura subida por el barranco salvando desafiantes desniveles, con algunas sencillas trepadas, pero al rato por fín salimos a cielo abierto, por el paraje de la Majada Garrula. Sonreímos a una perfecta mañana de primavera, soleada y calurosa; el día nada tiene que ver con la misma mañana de hace 5 años, donde no vimos el sol ni por asomo.
Continuamos remontando en zig zag hacia el suroeste, siguiendo escrupulosamente el track cargado en nuestros dispositivos gps, acercándonos paso a paso a la cuerda de la Sierra de la Demanda.
A las 11 de la mañana, cuando ya se va notnado el cansancio decidimos hacer la parada para el almuerzo: comemos, bebemos, descansamos y oteamos el horizonte apuntando al norte. Han sido unas 2 primeras horas de dura ascensión.
Tras reponer fuerzas a eso de las 11:40h seguimos nuestro camino. De nuevo nos toca afrontar una de los tramos duros de la ascensión, pues salvamos casi 300 metros desnivel hasta alcanzar la cuerda de la sierra de la Demanda. Nuestro capitán Vidal sufre un pequeño inconveniente y decidimos afrontar el resto de la subida con más calma.
Y ya pasadas las 13 horas hacemos cumbre sin mas percances. Nos recreamos un buen rato con las vistas, intercambiamos relajadamente impresiones sobre la subida y hacemos las acostumbradas fotografías de grupo, encaramados al vértice geodésico.
Al rato ya rodamos montaña abajo en dirección sur. En el picacho de los Tres Mojones viramos al suroeste directos a Pineda de la Sierra. Caminamos por fín relajados y con buen ánimo, pues la bajada es suave y la senda nos conduce rápidamente y sin pérdida a nuestro destino.
Son las 15:30 cuando llegamos al pequeño pueblo de Pineda. Tras dejar nuestros pertrechos en el autobus buscamos el río Arlanzón junto al puente, y nos damos un relajante baño para aliviar nuestros pies y quitarnos el sudor y el polvo del camino. Y sin mucho tardar nos dirigimos al restaurante La Casona a disfrutar de una suculenta (en verdad deliciosa y abundante) olla podrida que devoramos sin miramientos. Tras comer hasta saciarnos pasamos un buen rato de sobremesa: unos deciden tomar una copa tranquilamente, los sospechosos habituales juegan su obligada partida de mus y otros se entretienen en una visitar Pineda, admirando sus casas todas de piedra curiosamente decoradas, y buscando expresamente la Iglesia románica de San Esteban Protomártir con su galería porticada del siglo XII.
Y sin muchas ganas a las 18 horas iniciamos el largo viaje de vuelta a nuestros respectivos pueblos.
Una más en la mochila... ¡y una espina que nos hemos quitado! la ruta ha resultado exigente tras salvar 1100 metros de desnivel positivo, pero esta vez sin sufrir las penurias de la primera ascensión de hace un lustro.
¡Salud y montaña! ¡hasta la próxima!
D Alonso abril 24
Se nos va un buen amigo, un escalador, un valiente, un contagiador de alegrías e ilusión y de llegar a las metas marcadas.
Gran compañero en mil batallas y mejor persona.
Se ha ido físicamente pero estará siempre con nosotros, ¡siempre agradecidos!
Y allá donde vayamos... ¡siempre con nosotros!
¡Seguimos firmes manteniedo nuestras costumbres montañeras! Un año más al llegar la Navidad, hacemos nuestro particular peregrinaje al pico Urbión.
Tras la exitosa edición de 2022, este año y unos días antes de la Navidad volvimos a montar nuestro particular Bélen. Y en esta ocasión y a diferencia del año pasado... ¡no hubo bajas! todos los figurantes nos presentamos al pie del pico al completo, para alegría de los presentes: regresó a su puesto protagonista nuestro Niño Jesús titular; además, nuestra compañera Sanbursoriana María representó a... la Virgén María y nuestro camarada sanestebeño Josu, hizo de San José. Y junto a todos los demás sabures montamos una representación del Belén Viviente por todo lo alto, con villancicos por supuesto y un asombrado público (escaso, todo hay que decirlo) disfrutando de nuestro "arte" en tan glorioso escenario.
Como siempre la aventura comenzó en la Laguna Negra, en un día de invierno que amaneció frío, soleado y espectacular. Alcanzamos el mirador de la laguna con cierta dificultad debido al hielo presente sobre todo en la roca.
Seguimos por la senda conocida atravesando el páramo de los Llanos de la Sierra hasta alcanzar los 2000 metros en la Laguna Larga, viendo las primeras aguas del río Revinuesa precipitarse hacia San Inés y de allí al sur hasta Vinuesa. Caminábamos siempre con el peligro presente del hielo que nos obligaba a caminar despacio y con cuidado.
Una última trepada y llegamos sin dificultad al collado del Urbión a 2150 metros. Desde allí sólo nos quedaba la última ascensión hasta coronar como tantas veces el pico. Nos cruzamos de bajada con una nutrida "expedición" de montañeros de Duruelo, que tienen por costumbre subir al Urbión el sábado por estas mismas fechas. Eran más o menos las 10 y media de la mañana y disfrutamos de la cumbre y las vistas prácticamente solos. Ya de bajada nos fuimos cruzando con más gente.
Tras el pertinente almuerzo (con brindis incluído) y después de montar el Belén, descendimos como es costumbre a las fuentes del río Duero. Allí nuestra compañera Yolanda tuvo el privilegio de ser "bañada" y bautizada con las gélidas aguas del padre Duero por Vidal, nuestro Capitán y maestro de ceremonias diplomado en estas lides, quedando nombrada por siempre jamás caballera montañera de los 2000.
Y sin prisa fuimos caminando montaña abajo siguiendo el curso del padre Duero hasta pasar junto al búnker, con paradita para conversar y relajar un poco los pies en el prado que hay unos metros antes. De ahí alcanzamos el aparcamiento cercano y por la conocida pista que lleva hasta Castroviejo seguimos sin interrupción, pasando junto a la Fuente del Berro y acabando en el famoso paraje, donde ya nos esperaba Belén con el mini - bus.
Fue casi un calco a la ascesión de 2022. Salió una jornada especialmente tranquila, que nos permitió caminar sin prisa parando lo necesario y disfrutando del paisaje y el frío y puro aire de montaña, sin perder el buen ánimo y la conversación alegre.
Y ya en Duruelo, como también marca la tradición, buscamos posada para el merecido yantar, en esta ocasión y por vez primera en el restaurante "Rómulo". Allí saciamos nuestro apetito con una bien presentada y deliciosa comida, que alargamos en alegre sobremesa hasta eso de las 6 de la tarde, hora a la que iniciamos el viaje de vuelta a nuestros respectivos hogares
¡Fieles otro año a nuestro compromiso navideño, volvimos a montar el Belén!
Y antes de terminar nos queda desearos, desde el Club de Montaña SanBur...
¡Feliz Navidad!
¡Salud y montaña! ¡hasta la próxima!
D Alonso